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LA SALVE y AZTI renuevan su colaboración y pondrán en marcha proyectos de innovación para desarrollo de nuevos productos

LA SALVE y AZTI renuevan su colaboración y pondrán en marcha proyectos de innovación para desarrollo de nuevos productos

  • LA SALVE y AZTI refuerzan su colaboración. La alianza de ambas entidades puesta en marcha en 2015 arrancó con ocho proyectos de innovación que giraron en torno al eje “kilómetro 0” y la calidad. En 2019 se suman otros dos nuevos proyectos de colaboración centrados en la innovación ligada al producto.
  • Los proyectos mas importantes desarrollados hasta ahora han sido LA SALVE KM 0 y la colaboración en la puesta en marcha de la fábrica. Ambos han provocado el arranque del compromiso de solo utilizar cebada de Álava para elaborar las cervezas de LA SALVE y el proyecto de recuperar lúpulo en tierras alavesas.
  • LA SALVE lleva implícita en su ADN la apuesta por la innovación y su colaboración con el Centro Tecnológico AZTI contribuye a su objetivo de conseguir el 10% de la cuota de mercado de la cerveza en Euskadi en 2019
  • Estos acuerdos suponen la suma de industria e innovación; una suma que implica un fuerte impulso para que la industria de la cerveza de Euskadi sea más fuerte y competitiva teniendo en cuenta que este sector representa actualmente el 1,8% del PIB en el Estado

Bilbao, 28 de enero de 2019. LA SALVE lleva implícito en su ADN el compromiso con lo local y la innovación como palancas significativas de competitividad. Fruto de ello, poco después del resurgir de la empresa hace ahora cuatro años, puso en marcha diferentes proyectos de innovación tecnológica junto al Centro Tecnológico AZTI, centro referente en la innovación alimentaria en el Estado.

En 2015, la alianza se concretó en ocho proyectos de innovación y desarrollo para liderar el sector cervecero. Se trataba de un plan ambicioso y fue una demostración de que dentro del ADN de LA SALVE está la Innovación como una palanca significativa de competitividad, centrada en el compromiso con lo cercano y con el respeto al medio ambiente y que denota visión estratégica de la empresa bilbaína sobre cómo atender la demanda hoy y en el futuro.

El acuerdo que hoy han renovado LA SALVE y AZTI supone una renovación y refuerzo de dicha colaboración y, tal y como ha señalado el director de cervezas LA SALVE, Eduardo Saiz Lekue: “estará centrado, por un lado, en seguir trabajando en la innovación de producto kilómetro 0 y por otro, en la investigación de productos innovadores que se ajusten a las nuevas tendencias. En esta línea se desarrollarán productos en colaboración con marcas o productos locales con el doble objetivo de atender la nueva cultura cervecera y apoyar el desarrollo de marcas y productos locales. La aportación de valor de AZTI a la estrategia de innovación de LA SALVE ha sido fundamental para nuestro posicionamiento en el mercado de productos de calidad y diferenciados”.

Además, Saiz Lekue ha subrayado la relevancia de la renovación de hoy, ya que “cuando LA SALVE alcanzó el primer acuerdo con AZTI, la cifra de ventas de aquel año fue de 20.000 litros, lo que supuso una relevante inversión en esta alianza en relación con los recursos con los que entonces contábamos”. Sin embargo, ha asegurado el director de LA SALVE, “la inversión mereció la pena ya que este año hemos alcanzado una cifra de ventas de más de 1.800.000 litros (8.900% mayor que hace 4 años) y la marca La SALVE está presente en más de 23 provincias”.

El trabajo conjunto de LA SALVE con AZTI supone la suma de industria e innovación; una suma que implica un fuerte impulso para que la industria de la cerveza de Euskadi sea más fuerte y competitiva. Este sector representa actualmente el 1,8% del PIB en España, muy lejos del 0,52% que suponía hace 10 años; y, hasta la aparición de LA SALVE, Euskadi carecía de una empresa cervecera que representara un porcentaje significativo de ventas en el mercado. El incremento sostenido en ventas, la extensión geográfica y el modelo de competitividad permite a la economía vasca ser de nuevo partícipe de este mercado en auge.

La relación entre LA SALVE Y AZTI es un acuerdo muy positivo y las ventajas son múltiples, ha asegurado Saiz Lekue: “En primer lugar, porque sumamos industria e innovación. La una sin la otra no es nada. En segundo lugar, porque ambas vamos a trabajar para que la industria de la cerveza de Euskadi sea fuerte, competitiva e innovadora. Y en tercer lugar ,porque fruto de esta colaboración vamos a crear valor, riqueza y vanguardia para toda la sociedad vasca” concluye el director de la cervecera bilbaina.

Cerveza kilómetro 0

El proyecto principal de LA SALVE y AZTI que ha vertebrado al resto, es la cerveza
kilómetro 0, que define el compromiso estratégico en clave de competitividad y desarrollo empresarial para conseguir el 10% de la cuota de mercado mediante un producto 100% cercano en compromiso con los productores locales y con total respeto al medio ambiente. Se trata de un compromiso que prioriza la apuesta por lo local y por la sostenibilidad y que permite que la actividad de LA SALVE revierta de forma plena y sostenible en el entorno más cercano, ya que el conjunto de las materias primas y demás componentes de sus ventas tendrán origen próximo.

En este sentido, la cervecera bilbaína en octubre del 2016, adopta el compromiso de que el 100% de su cerveza pasara a elaborarse con cebada procedente de Álava como ejemplo de compromiso con el territorio más cercano a su producción. De esta forma, firma un acuerdo con INTERMALTA, principal proveedor de cebada del mercado cervecero en España.

Así, a lo largo del primer año de trabajo conjunto, LA SALVE utilizó más de 350.000 kilogramos de cebada 100% alavesa para poder elaborar todas sus cervezas y este año, 2018, esa cantidad ha alcanzado los 950.000 kilogramos.

Por otra parte, en enero de 2017, LA SALVE junto a otros socios cerveceros locales, arranca una iniciativa para recuperar las plantaciones de lúpulo en Euskadi. De esta forma se pone en marcha hace casi dos años el primer ensayo de variedades de lúpulo en una parcela situada en Berantevilla, Álava. Este proyecto de volver a plantar lúpulo cuenta, por el momento, con 300 plantas de seis variedades diferentes y ocupa una superficie de 1.200 m2. El proyecto está financiado por el Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco y liderado por los centros tecnológicos AZTI y NEIKER.

La puesta en marcha de la fábrica

LA SALVE inauguraba el pasado mes de marzo su fábrica en Bilbao. Se trata de la tercera fábrica que LA SALVE pone en marcha contando la que nació en 1886 en la Campa de La Salve y la posterior en la calle Artasamina. La puesta en marcha de lo que es el mayor centro productivo de cerveza de Euskadi ha conllevado una inversión de 2 millones de euros y supone el arranque de la producción de LA SALVE en Bizkaia. La nueva fábrica ha comenzado produciendo a un ritmo de 200.000 litros de cerveza km0 al año; cerveza generadora de valor, en unas instalaciones a la vanguardia de las fábricas cerveceras de Europa y con la idea de aumentar la producción paulatinamente.

LA SALVE es la segunda cervecera más antigua del país en activo y cuenta en su accionariado con la contribución de Mahou San Miguel, que posee un 42,7% en la cervecera bilbaína. Esta relación ha sido clave para reabrir la fábrica en la capital vizcaína, que ha supuesto una inversión cercana a los dos millones de euros. Con la puesta en marcha de estas instalaciones, LA SALVE recupera la producción local después de que su antigua fábrica cerrase sus puertas en 1977.

Acerca de LA SALVE

LA SALVE nace en 1886 de la mano de José Schumann y Cordés, hijo de un cervecero alemán, que instala una fábrica destinada a la elaboración de cervezas y bebidas gaseosas junto a la Ría. La fábrica original se ubicó en sus orígenes en la Campa de La Salve y de ahí heredó su nombre. Posteriormente se trasladó a poca distancia, al inicio de la calle Artasamina, pero siempre mantuvo un puesto de venta de cervezas en la Campa donde nació.

Desde 1910, LA SALVE estuvo en manos de la familia Pérez-Yarza, que regentaba en Bilbao numerosos negocios de alimentación y hostelería, entre ellos los cafés Boulevard y Arriaga, el Bar Carabanchel y el Hotel Excelsior. Cuarenta años después de su cierre en 1978, vuelve a Bilbao para convertirse en un referente en el sector, convirtiéndose así en la segunda cervecera más antigua del país en activo desde su puesta en marcha en 1886.